Parece, mar, que luchas —¡oh desorden sin fin, hierro incesante!— por encontrarte o porque yo te encuentre. ¡Qué inmenso demostrarte, en tu desnudez sola —sin compañera… o sin compañero, según te diga el mar o la mar—, creando el espectáculo completo de nuestro mundo de hoy! Estás, como en un parto, dándote a luz —¡con qué fatiga!— a ti mismo, ¡mar único!, a ti mismo, a ti solo y en tu misma y sola plenitud de plenitudes, … ¡por encontrarte o porque yo te encuentre! J.R. Jiménez Fotografía en colaboración con Nuria García Bermejo